ALERGIA A LA LTS (proteínas transportadoras de lípidos)

Alergias alimentarias

Las alergias alimentarias son reacciones adversas a los alimentos que tienen en su origen un mecanismo inmunitario. Los síntomas de las alergias alimentarias van desde un ligero malestar hasta reacciones graves, potencialmente mortales (anafilaxia), que necesitan intervención médica inmediata.

La prevalencia estimada de las alergias alimentarias según la OMS es del 1% al 3% en los adultos, y del 4% al 6% en los niños.

Se han identificado más de 70 alimentos causantes de alergias alimentarias. Para los afectados, la única forma de evitar las alergias alimentarias es no consumir los alimentos que las causan. Los alimentos implicados con mayor frecuencia y que causan las reacciones más graves son los cereales que contienen gluten, los crustáceos, huevos, pescados, soja, leche, cacahuete y otros frutos secos. El Comité sobre Etiquetado de los Alimentos de la Comisión del Codex Alimentarius recomienda que se declare siempre la presencia de estos alimentos y sus derivados. Sin embargo, otra alergia menos común y conocida es la producida por las frutas frescas, en España el 30% de las alergias son producidas por las frutas frescas. Una alergia a un alimento puede estar provocada por diferentes sustancias. La alergia a frutas y verduras es en realidad una alergia provocada por una proteína.

En este artículo vamos a hablar sobre las proteínas LTP (en inglés, lipid transfer proteins), o proteínas transportadoras de lípidos PTL en español.


Alergia a la LTP

La LTP es una proteína transportadora de lípidos que se encuentra en el reino vegetal (frutas, verduras y cereales). Se encuentran, en la mayoría de las plantas, en las partes externas de estas (piel, hojas..) ya que su principal función es la de proteger al vegetal en situaciones adversas. Por tanto, estas proteínas resultan imprescindibles para la supervivencia de las plantas por lo que se encuentran en las capas mas externas, es decir, en la piel o cáscara de las frutas y frutos secos, además son resistentes al calor y a la digestión gástrica. Es por ello, que las partes externas como la piel, suele producir reacciones alérgicas más agudas que el resto de la fruta o verdura.

Además, existen varios tipos de LTPs diferentes, pero al ser muy similares entre sí en su estructura química, se pueden producir reacciones cruzadas entre diferentes alimentos vegetales. Esto implica que, aunque una persona no esté sensibilizada a una determinada LTP el sistema inmunitario se confunda y reaccione frente a alimentos a los que realmente no tiene alergia.



¿En qué alimentos se encuentran las LTPs?

Como ya hemos mencionado antes, esta proteína se encuentra en muchas plantas. Se recomienda conocer e identificar las familias de alimentos que las contienen para que las personas que padezcan este tipo de alergia , vigilen o eviten el consumo de alimentos del mismo grupo. Los alimentos con mayor reactividad son:

· Rosáceas: melocotón, nectarina, albaricoque, ciruela, cereza, membrillo, frambuesas, pera, fresas, manzana y almendras.


· Fabáceas: judía verde, alubias, cacahuetes, soja.

También pueden producirse reacciones entre alimentos botánicamente no relacionados, por ejemplo entre el maíz y el melocotón. Se ha demostrado que una alergia al melocotón puede derivar a una alergia a la avellana, el cacahuete, el albaricoque, la cereza y el tomate. Es más, la alergia a la LTP tiene una estrecha relación con las alergias producidas por el polen.

El 75% de las personas alérgicas a frutas y verduras también son alérgicas al polen.













¿Por qué es tan peligrosa la alergia a ala LTP?

Por un lado, la proteína transportadora de lípidos es una proteína termoestable (resistente a temperaturas elevadas) y resistente a la pepsina (enzima digestiva que ayuda en la digestión de las proteínas), es decir, no se destruye con la cocción ni con la digestión.

La sensibilización a esta proteína LPT puede ser simplemente asintomática (es decir, tenemos anticuerpos IgE en sangre, pero no síntomas); si por el contrario, sí que hay síntomas, estos pueden ser desde síntomas leves hasta síntomas de mayor gravedad y que pueden poner en peligro la vida del paciente, condición conocida como anafilaxia.


Manifestaciones clínicas de la alergia a la LTP

Cuando se ingieren alimentos con LTPs por parte de las personas alérgicas a estas sustancias, los síntomas suelen aparecer de manera inmediata, generalmente antes de 1 hora tras haber ingerido el alimento. Existen manifestaciones clínicas que pueden aparecer en ocasiones de forma local o bien de manera general, derivando en cuadros incluso de bastante gravedad. Reacciones de tipo local: Se limitan a las áreas del cuerpo que han estado en contacto con el alérgeno.

· Bucofaríngea u Orofaringea: picor e irritación de la boca y el tracto de la faringe tras la ingesta. Este cuadro clínico es conocido como Síndrome de Alergia Oral (SAO).

· Gastrointestinales: náuseas, vómitos, dolor abdominal y/o diarrea.

· Piel: ronchas, urticaria.

· Vías respiratorias: rinitis (nariz), conjuntivitis (ojos), asma (pulmón).


Reacciones de tipo general: pueden presentarse desde cuadros moderados de urticaria en la piel y puritos en el tracto respiratorio y/o digestivos, hasta síntomas muy graves como edema o hinchazón de la glotis y anafilaxia.