DIETAS MILAGRO Y LUCE CUERPAZO ESTE VERANO / INVIERNO (y 6)


Continuando con blog anteriores, hemos explicado y rebatido esas dietas milagro.

Acabaré con unos fundamentos teóricos de moda, y fruto de mi TFG (lamento ponerme muy teórico): La dieta Atkins.


7- La dieta Atkins.

El método nutricional Atkins, o “Dieta Atkins”, se atribuye al cardiólogo Estadounidense Robert C. Atkins, que publicó a principios de lso 70’s, un libro titulado “La revolución dietética del Dr Atkins”, en el que prometía la pérdida de peso mediante el consumo de alimentos con bajo contenido en carbohidratos.

Casualmente, ironía de la vida, murió en a los 73 años con sobrepeso.

Esta dieta se caracteriza por un desequilibrio en la proporción de nutrientes, restringiendo los hidratos de carbono desde un 50-60 % según las IDR (Ingestas diarias recomendadas), hasta un 3%, y aumentando las grasas desde ≤ 30 % (IDR) a un 67% aproximadamente, y las proteínas, desde un 10-15% (IDR) hasta un 30%.

Esta dieta es una de las que se denominan “dietas cetogénicas”, o sea, dietas que entre otros cambios metabólicos provocan la liberación de cuerpos cetónicos, lo que provoca cetosis.

Para Atkins “la insulina es la hormona responsable del incremento de peso”. Es decir, considera la obesidad como un transtorno puramente metabólico común debido a los HC, y olvida que en el 90% de los casos la obesidad se debe a un desbalance energético.

Observando esta dieta, vemos una densidad de nutrientes muy baja y que es muy pobre en fibra (< 22 g/día de la CDR). Es por ello que recomienda megadosis de vitaminas y minerales, así como el uso de laxantes.

Según Atkins, la dieta a base de grasas estimula la secreción de acetona y movilizadores de las mismas, suprimiendo la sensación de hambre y provocando una disminución de peso.

La pérdida de peso se debe en las primeras fases a la pérdida de agua, y, a la baja ingesta calórica en siguientes fases.

7.1- Beneficios cardiovasculares de la dieta Atkins.

En contra de lo que muchos piensan, esta dieta produce una mejora del perfil lipídico cardiovascular, resultando de ello un efecto cardioprotector.

Cuando se analiza los hábitos alimenticios de la población Norteamericana, se constata un aumento del consumo de carbohidratos que ha llevado a una obesidad y a un aumento de los TG (triglicéridos) o VLDL (lipoproteínas de muy baja densidad).

Para Datshi y col., el uso de una dieta baja en carbohidratos y rica en grasas (cetogénica, como ésta) en pacientes obesos durante 12 semanas, asemás de reducir el peso, provocó una mejora del perfil cardiovascular.

Concretamente se consigue una reducción de los niveles de TG tanto en ayunas como tras las comidas.

7.2- Uso de la dieta Atkins modificada (MAD) en epilepsia refractaria en niños.

A través de varios estudios, un modificación de la dieta Atkins (MAD) ha sido utilizada exitosamente en el tratamiento de la epilepsia refractaria al tratamiento farmacológico en niños y adolescentes.

Los resultados a día de hoy de más de 27 estudios, muestran una eficacia similar en la MAD, mejor tolerancia y menores efectos secundarios que con dietas cetogénicas estándar.


8- Conclusiones

El éxito de una dieta está en la educación del paciente y el seguimiento y continuidad de los hábitos a largo plazo.

En la actualidad, dados los cánones de la moda y la publicidad, la mayoría de las dietas son de pérdida de peso, aunque también perduran otras.

Dentro de ellas, la mayoría son las llamadas “dietas milagro”.

Éstas pueden tener un resultado engañoso a corto plazo, pero pueden provocar un efecto rebote y/ o efectos secundarios y daños psicológicos y orgánicos irreversibles.

La pérdida de peso debe hacerse con base científica y el asesoramiento personalizado de un profesional, nutricionista o endocrino.

Lo fundamental de una dieta debe consistir en la educación nutricional del sujeto para toda su vida.

La base del éxito está en el seguimiento y en la diversidad, huir de la monotonía.

Debe seguir las IR (ingestas recomendadas) sobre los diferentes macro y micronutrientes, proporcionados por la FAO, OMS, o por un organismo de prestigio mundial.

Si es cierto, que según estudios, la pérdida de peso con las dietas cetogénicas es algo superior que con las otras, a pesar de los efectos secundarios, y de la dificultad de adhesión a las mismas en el tiempo por un periodo de tiempo largo.

A pesar de todos los datos y de sus efectos secundarios, tienen sus detractores y sus defensores, por lo que deben seguirse estudiando, siempre desde los estudios científicos contrastados.

9- Bibliografía

* Abby Goodnough, “New Doctor, New Diet, but Still No Cookies,” New York

Times, 7 October 2003, f1.

* A-Direct, Atkins March/April 2004 catalog, 39.

*AESAN. “Dietas milagro”. 2007. En: http://www.aesan.msc.es/aesa/ web/AesaPageServer?idpage= 89&idcontent=7239.

* Agatston A. “La dieta South Beach”. Ed. Grijalbo. 2005.

* Alemany M. “Enciclopedia de las dietas y la nutrición”. Ed Planeta. Barcelona, 1995. * Amanda Spake, “The Science of Slimming,” u.s. News and World Report, 16 June 2003, 36–43.

* Arjun Appadurai, Modernity at Large: Cultural Dimensions of Globalizations

(University of Minnesota Press, 1998), 67.

* Astrup A, Larson T and Harper A. Atkins and other low-carbohydrate diets: hoax or an effective tool for weight loss? The Lancet 364:897-899. 2004ª

* “Atkins Craze Offers a Lesson in Adapting to Change,” Baltimore Business Journal, 1 December 2003, www.baltimore.bizjournals.com.