DE (disfunción eréctil) y “filos”: Sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo y avanafilo.

DE (disfunción eréctil) y “filos”: Sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo y avanafilo.



Disfunción eréctil o impotencia

La DE, disfunción eréctil (o impotencia sexual) se define como la incapacidad persistente o recurrente para obtener o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual, aunque este concepto no tiene en cuenta si la relación sexual es satisfactoria o no. Se trata de uno de los problemas de salud crónicos más frecuentes en varones mayores de 40 años, y afecta tanto a la calidad de vida de quien la padece como a la de su pareja.

Prevalencia

La prevalencia de la disfunción eréctil es de un 5-10% de los varones menores de 40 años, en los varones mayores de 50 años, es de un 30-40%, y aumenta hasta el 50-75% de los varones mayores de 70 años. Se estima que en España representa un problema que afecta a 2-4 millones de hombres.




Mecanismo y causas

El pene contiene dos cámaras llamadas cuerpos cavernosos, por debajo de los cuales se sitúa el cuerpo esponjoso, en cuyo interior discurre la uretra.

La erección se produce tras una estimulación sensorial o mental, los impulsos del cerebro y los nervios locales provocan una relajación de los músculos de los cuerpos cavernosos, permitiendo que se llenen de sangre, y produciendo así un aumento del tamaño del pene, y su erección. La túnica albugínea ayuda a retener la sangre en el interior de los cuerpos cavernosos, manteniendo así la erección. Cuando los músculos del pene se contraen para detener el flujo entrante de sangre y para abrir los canales de salida, la erección desaparece.

En la disfunción eréctil pueden estar alterados cualquiera de los mecanismos necesarios para que haya una erección:

* los impulsos nerviosos cerebrales,

* la respuesta de los músculos,

* los tejidos fibrosos,

* las venas y arterias próximas a los cuerpos cavernosos.

* El origen puede ser psicológico, por disminución del deseo sexual debido a causas diversas, como depresión, problemas personales, etc.

* por alteración de origen hormonal o neurológico, en donde el impulso nervioso no puede transcurrir por las vías nerviosas por estar lesionadas

* por alteración vascular, en donde el aporte de sangre está disminuido

* por problemas anatómico, por lesiones o malformaciones que afecten al pene o a los cuerpos cavernosos.

* Farmacológico (antidepresivos, antihipertensivos…)

* Quirúrgicos (prostactectomía…)

Tratamiento farmacológico de la disfunción eréctil


Entre los fármacos utilizados en la disfunción eréctil podemos distinguir: inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5), como sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo, avanafilo y alprostadilo intracavernoso, o fármacos que actúan a nivel del SNC como la apomorfina.

Dada la amplitud y variación de los mismos, y teniendo en cuenta que son medicamentos de prescripción, hemos querido resumiros un poco (basados en estudios) este complejo abanico de posibilidades, e informaros un poco de las diferencias entre ellos, teniendo en cuenta que todos son fármacos de prescripción médica, y pueden tener sus efectos secundarios..


El tadalafilo existe en dosis diaria, que según estudios es más aceptado, y el vardenafilo existe en forma flash.

Suelen estar disponibles en formato de 4 – 8 – 12 comp. (28 comp mensual).

Puesto es que este es un post técnico, presentamos unos parámetros técnicos para profesionales, (que nos ha costado reunir).


Cmax: concentración máxima, Tmáx: tiempo hasta concentración plasmática máxima, T1/2: semivida de eliminación plasmática, AUC: área bajo curva de concentración sérica en función del t.

Y como tales fármacos de prescripción, pueden tener una incidencia de efectos secundarios.


Es muy importante recordar la contraindicación absoluta de los nitratos, interacciones parciales con antihipertensivos (IECA’s, betabloqueantes y diuréticos) y con alfabloqueantes (siempre utilizables pero bajo supervisión médica).

Esperamos haberos aclarado, y recordad: